Lo primero que llama la atencion de los taxis alli son
los colores. No tienen un color standar, sino que son de cualquier color. En las fotos podeis ver verdes, amarillo, rojo, blanco, hay negros y combinaciones de varios colores.
Todos son de un modelo similar (una linea bastante fea),
muy cuadrados, como antigüos.
Te abre la
puerta el conductor desde el asiento de forma
automatica y suelen estar muy decorados por dentro, con detalles de mantelitos y publicidad. El taxista suele llevar guantes blancos y gorrita.
Para cobrarte el viaje, tienen un
precio fijo de salida que es el mismo para los primeros X kilometros y a partir de ahi empieza a contar. Es decir, si subis a un taxi que pone en la ventanilla 300 yenes, te bajes a los X kilometros o te bajes antes te van a cobrar 300 yenes. Y a partir de los kilometros marcados empezará a contar mas dinero.
Tambien hay
paradas de taxi "tipo BUS" donde te pones ahi haciendo cola y van llegando taxis. Sobre todo decirle al subir donde vas, porque el tio arranca y aunque no le digas nada el tira para delante xD.
Por otro lado, es curioso como estos taxistas con tal de hacer un buen servicio
se meten donde haga falta. Cuando nosotros fuimos a ver un templo en una montaña de las afueras, al indicarle el lugar al taxista, el subio con el coche a lo alto de la montaña, se metio por calles de piedra donde ni cabia, y le daba igual. Ellos se meten por la hierba o por donde sea.
Aunque casi siempre nos desplazamos en metro y JR, estuvo bien montarse en algunos taxis.

Estacionamiento de taxistas

Parada de taxis
(del cartelito probido fumar hablaremos otro dia porque tambien tiene historia)
